«Ingenio, supervivencia y choque de perspectivas para llegar a ser útil por accidente» – Comentarios sobre el relato EL REGALO DE UN HOMBRE INÚTIL de Alan Dean Foster

Tiempo de lectura: 4 minutos

 | Una brillante fábula espacial que demuestra que ni el tipo más desastroso de la galaxia es un caso perdido si le cambias el escenario… | 

Comentarios sobre el relato EL REGALO DE UN HOMBRE INÚTIL de Alan Dean Foster (1979) | «Ingenio, supervivencia y choque de perspectivas para llegar a ser útil por accidente.»

Todos hemos tenido días en los que sentimos que no damos una, pero lo de Pearson es jugar en otra liga. El protagonista de este ingenioso relato de Alan Dean Foster titulado EL REGALO DE UN HOMBRE INÚTIL es un delincuente de poca monta que, huyendo de sus propios fracasos en una nave de procedencia ilegal, termina estrellándose en un minúsculo asteroide perdido en la inmensidad del cosmos. El panorama es desolador, ya que su transporte queda reducido a cenizas y él termina atrapado en el suelo, completamente paralizado y con la única compañía de sus propios remordimientos.

El relato fue publicado originalmente en 1979 como GIFT OF A USELESS MAN dentro del tercer número de la revista Isaac Asimovs SF y puede ser encontrada en la antología del autor WHO NEEDS ENEMIES?, publicada en 1986 por el sello Orbit. La revista llegó al mercado español en 1986, siendo el relato traducido por Luis Vigil.

Siguiendo con el propio relato, justo cuando se dispone a esperar el peor de los finales y a lamentar lo patética que ha sido su existencia, el destino le guarda una carta delirante. El planeta no está tan desierto como parece, y Pearson recibe la visita de unos lugareños muy particulares. Olvídense de los típicos alienígenas con tentáculos o de las imponentes amenazas espaciales porque aquí entran en juego el ingenio, la supervivencia y un choque de perspectivas tan absurdo como maravilloso que cambiará el destino de ese pequeño mundo para siempre.

Lo verdaderamente magistral de este relato de Foster es cómo le da la vuelta, con un humor finísimo y toneladas de ironía, al clásico y a veces pomposo tropo del «primer contacto» en la ciencia ficción. Aquí no hay naves diplomáticas ni científicos solemnes. La genialidad de la obra radica en un brutal contraste de escalas y en cómo la narración maneja el ritmo de manera impecable, porque mientras el tiempo para nuestro protagonista se vuelve estático y contemplativo, a su alrededor la realidad se mueve a una velocidad vertiginosa.

Foster esquiva con mucha destreza el lenguaje acartonado de la vieja escuela para ofrecernos una prosa ágil, viva y cargada de diálogos llenos de frescura. Es fascinante ver cómo se transforma la psicología del personaje principal. Alguien que siempre se consideró un parásito social se ve obligado a mirar el universo con otros ojos, descubriendo que el valor de una vida es puramente relativo y que, a veces, el propósito de nuestra existencia aparece en el lugar más insospechado.

El relato nos deja una lectura reconfortante sin necesidad de ponerse la bata de filósofo moralista mostrando que ni el tipo más desastroso de la galaxia es un caso completamente perdido cuando se le cambia el escenario.

Con una fluidez impecable que te atrapa desde la primera línea y un remate final que te arranca una sonrisa cómplice, Foster nos regala una fábula de redención espacial memorable. Es una obra redonda, divertida y con muchísimo corazón, ideal para cualquiera que disfrute de las grandes historias que se esconden en los rincones más pequeños del universo.

Alan Dean Foster (nacido en Nueva York el 18 de noviembre de 1946) es un prolífico escritor, tanto de ficción como de no ficción, aunque destaca por su trabajo en el primer campo. Ha cultivado varios géneros narrativos como la ciencia ficción, la fantasía, el terror, la novela policiaca, el Oeste, la novela histórica y la novela realista. Sus obras se han traducido a más de 50 idiomas, entre ellos el español. Es además autor de numerosos artículos sobre cine, ciencia y submarinismo y conocido por su labor en la novelización de guiones de cine, como su trabajo en la saga Alien o Star Trek. Fue el primer escritor en «dedicarse» a Star Wars, escribiendo la novelización de Una Nueva Esperanza como negro para George Lucas y El Ojo de la Mente, la primera novela original sobre Star Wars con la que creó el Universo Expandido. Pasados una años volvió a Star Wars con la novela La Llegada de la Tormenta, ambientada ya en las precuelas. Su novela Cyber War ganó el premio Southwest Book de la ficción en 1990 y fue su primer trabajo en este campo. Vive con su mujer en Prescott, Arizona.

***

 

Si te ha gustado esta entrada y quieres estar al tanto de otros artículos, reseñas y novedades relacionadas con la literatura de fantasía, terror y ciencia ficción, además de otros espacios de cultura afines como cómics y adaptaciones de cine/tv, síguenos en X (antes Twitter) y también en nuestra cuenta de Instagram haciendo click en las imágenes siguientes:

 

 

error: Content is protected !!