Reseña de LA ERA DE DRÁCULA de Kim Newman y publicada por Alamut Ediciones (2025) | Ep. 13×006 | «La historia de una Inglaterra victoriana alternativa gobernada por la noche que se vuelve tan desbordante como inquietante»

Tiempo de lectura: 5 minutos

  | Referencias y sombras en un Londres donde la inmortalidad es un privilegio desigual… | 

Reseña de LA ERA DE DRÁCULA de Kim Newman y publicada por Alamut Ediciones (2025) | Ep. 13×006

El sello Alamut acaba de reeditar en tapa dura la novela LA ERA DE DRÁCULA de Kim Newman, una de las historias más atractivas para hacerse con ella de todas las que han llegado a las librerías en este mes de enero, sobretodo si eres una apasionado de la mitología vampírica y la era victoriana.

Y es que LA ERA DE DRÁCULA es una obra construida desde la devoción por DRÁCULA de Bram Stoker, la tradición gótica que estableció y el enrevesado tejido literario, social e histórico de la Inglaterra victoriana. Por ello, la obra de Kim Newman podría interpretarse no solo como una ucronía fantástica, sino también como un ejercicio de mitología alternativa en un universo paralelo. Esta novela se basa en una inquietante pregunta: ¿qué pasaría si Drácula hubiera ganado el enfrentamiento contra Jonathan Harker, Abraham Van Helsing y sus otros valientes aliados?

La trama tiene lugar en 1888, poco después de unos sucesos que son completamente diferentes a los relatados por Stoker. En estos eventos, el conde ha sobrevivido y su victoria ha sido total. Drácula no solo ha llegado a Inglaterra, sino que también ha alcanzado la cima del poder al hacerse príncipe consorte de la reina Victoria, a quien ha otorgado juventud perpetua. El resultado es un Imperio británico que ha cambiado de manera significativa, en el que el vampirismo ha pasado de ser un secreto a ser una realidad pública, socialmente aceptada e incluso deseable entre extensos grupos de la población.

Todos los aspectos de la vida diaria han cambiado con este nuevo orden. La plata es controlada con precisión, la actividad económica se enfoca en la noche y las personas empiezan a ser desplazadas en su propia nación. No obstante, la inmortalidad no es un privilegio que se distribuye equitativamente, sino que al igual que en cualquier sistema social, los vampiros también presentan jerarquías, linajes «puros» y castas menospreciadas. En este contexto de convivencia frágil y tensiones crecientes, una serie de asesinatos sacude Londres. En Whitechapel aparecen brutalmente mutiladas prostitutas vampiras, y el temor a que la violencia desemboque en un conflicto abierto entre humanos y no muertos recorre la ciudad.

La investigación de estos crímenes, y que son atribuidos al llamado “Cuchillo de Plata” que queda pronto identificado como Jack el Destripador, actúa como motor de la narración, aunque no como misterio clásico. ¿Por qué? El motivo es que el lector conoce desde muy temprano la identidad del asesino, de modo que la intriga no reside en el “quién”, sino en las implicaciones políticas y sociales de sus actos. Esta elección narrativa reduce considerablemente la tensión aunque bien es cierto que refuerza la dimensión alegórica del relato, en el que el crimen funciona como síntoma de un sistema enfermo más que como un simple enigma policial.

Los protagonistas principales son Charles Beauregard, agente del hermético Club Diógenes, y Geneviève Dieudonné, una antigua vampira de linaje refinado dedicada a la asistencia de recién convertidos. Ambos sirven como guías a través de este Londres alterado, y entre sus aristas podemos adivinar como faros morales en un mundo en descomposición, y también representados por una evolución psicológica profunda. Su relación, tanto profesional como sentimental, avanza de manera previsible y, en ocasiones, algo esquemática.

Quizás uno de los rasgos más destacables de la novela es su descomunal galería de personajes. Newman puebla la novela con una avalancha de figuras históricas y literarias a través de escritores, políticos, detectives, científicos, monstruos clásicos y personajes procedentes de novelas, obras teatrales y mitologías populares del siglo XIX. Este juego de referencias clásicas es constante y deliberado, generando un desafío para el lector. Estos guiños resultan tanto fascinantes como intrigantes, aunque no podemos negar que suponen una sucesión de apariciones breves que no siempre aportan profundidad narrativa y que, en ocasiones, parecen sustituir al desarrollo de la trama.

Aún así, sería completamente injusto reducir la novela a un simple catálogo de referencias. Newman demuestra un profundo conocimiento tanto de la literatura gótica como del periodo histórico que retrata. Su Londres es sucio, opresivo y desigual y la miseria, la enfermedad y la violencia no se ocultan bajo una pátina romántica. De hecho, uno de los aspectos más logrados del libro es cómo contrapone el horror sobrenatural con el horror muy real de la pobreza y la exclusión social. El vampirismo, lejos de ser una bendición uniforme, puede convertirse en una condena física y moral, especialmente para quienes lo abrazan desde los márgenes de la sociedad.

El tono general se inclina más hacia la sátira oscura y el comentario social que hacia el terror puro. El miedo explícito es escaso, pero la inquietud está siempre presente, alimentada por la sensación de que el mundo descrito es coherente en su perversión. 

En conjunto, LA ERA DE DRÁCULA es una novela ambiciosa y que puede resultar abrumadora para quienes buscan una historia contenida y centrada, pero es un festín para lectores familiarizados con la literatura victoriana, el mito vampírico y los juegos intertextuales. Esta mezcla de historia alternativa, homenaje literario y crítica social se convierte en una lectura absolutamente intrigante y muy meritoria.

 

NOTA FINAL: 3/5

 

Adquiere la obra AQUÍ

 

Si te ha gustado esta entrada y quieres estar al tanto de otras reseñas y novedades relacionadas con la literatura de fantasía, terror y ciencia ficción, además de otros espacios de cultura afines como cómics y adaptaciones de cine/tv, síguenos en X (antes Twitter) y también en nuestra cuenta de Instagram haciendo click en las imágenes siguientes:

 

 

error: Content is protected !!