| Una princesa atrapada en una librería, siete príncipes con ganas de besarla, un pirata maldito y un gato con tentáculos… |


Reseña de HECHIZADA ENTRE LIBROS de Amy Coombe y publicada por Océano Gran Travesía (2026) | «Una acogedora mezcla de cuentos de hadas, humor y magia que nos lleva a la gran aventura de encontrar tu lugar en el mundo.»
Es evidente que ser princesa tiene sus ventajas. Pero el problema llega cuando la agenda está tan llena de visitas oficiales, ceremonias y compromisos reales que apenas queda tiempo para hacer algo tan subversivo como sentarse a leer un libro. Eso es precisamente lo que le ocurre a Tanadelle, Tandy para los amigos que seguimos sus pasos en el libro, que está bastante harta de vivir pendiente de sus obligaciones. Así que, cuando una visita a una librería de Little Pepperidge termina con una maldición que la convierte en su nueva propietaria, y además le impide salir del establecimiento, quizá no sea una tragedia tan grande como pudiera imaginarse.
Para poder romper el hechizo, Tandy debe descubrir cuál es el verdadero deseo de su corazón. Sus padres, por supuesto, proponen como solución enviarle príncipes uno detrás de otro para que alguno consiga liberarla con un beso de amor verdadero. Lo que no han tenido en cuenta es que su hija tiene otras prioridades, entre ellas poner en orden la librería, conocer a sus peculiares habitantes y tratar con un pirata maldito que tiene la curiosa costumbre de aparecer por allí. Y eso sin contar al gato con tentáculos.
Para aquellos que hemos soñado toda la vida con regentar una librería es un planazo. Si alguien me ofreciera una maldición que me obligase a pasarme los días en una librería, rodeado de libros y con un gato extravagante como compañero, necesitaría muchas horas para encontrarle el lado negativo. Tandy tampoco parece especialmente devastada por su nueva situación. Y por eso disfrutamos y conectamos con el mayor encanto del libro que reseñamos hoy HECHIZADA ENTRE LIBROS, novela debut de Amy Coombe, que toma una premisa de cuento de hadas, le añade una buena dosis de humor y construye una historia que invita a olvidarse durante un rato de las prisas de nuestra vida cotidiana.
Tandy está desgraciadamente acostumbrada a cumplir con lo que se espera de ella. Como princesa, su trabajo consiste en sonreír, acudir a actos oficiales y representar a su familia incluso cuando lo último que le apetece es seguir el protocolo. Y no se trata de renegar de todas sus responsabilidades, sino que lleva tanto tiempo anteponiéndolas a sus propios deseos que casi ha olvidado que debería tener derecho a elegir. Lo que aparece como maldición le otorga la oportunidad de detenerse.
Y lo cierto es que se trata de un cambio de ritmo que llega a su vida de un modo fundamental, sin que haya tenido que enfrentarse a un enemigo terrible ni después de salvar un reino mostrando su valía en la batalla. Solo necesita preguntarse qué quiere hacer con su vida. Mientras tanto, va reorganizando estanterías, busca maneras de sacar adelante el negocio y se acostumbra a su nueva realidad, en la que aprende a conocerse. Asistimos a una evolución sencilla, y funciona porque resulta tan cercana que en gran parte casi todos la hemos experimentado en algún momento de nuestra vida. A veces, lo difícil no es saber qué nos hace felices, sino atreverse a reconocerlo cuando llevamos demasiado tiempo intentando contentar a los demás.
Pero es que además la librería tiene más vida que muchos escenarios de fantasía. La autora encuentra una veta gigante en los pequeños detalles, como el encanto algo desastrado del establecimiento, la magia doméstica y la satisfacción de transformar un lugar olvidado en un espacio acogedor. La historia se disfruta muchísimo mostrando cómo algo empieza a funcionar de nuevo gracias al empeño y dedicación. La trama demuestra que no hacen falta dragones arrasando ciudades cada dos capítulos para que sucedan cosas interesantes.
Aunque, si hablamos de dragones, por aquí también tenemos una adolescente de naturaleza dracónica y bastante mal genio. Se trata de Sasha, uno de esos personajes secundarios que aportan carácter a la historia sin necesidad de robarle el protagonismo a Tandy. A su alrededor va tomando forma una pequeña comunidad en la que las amistades importan tanto como los posibles romances. Porque, al final, encontrar un hogar no consiste únicamente en dar con las cuatro paredes adecuadas, sino en descubrir con quién te apetece compartirlas.
Y entonces aparece Bash, el pirata maldito que completa el peculiar catálogo de habitantes y visitantes de la librería. Tiene encanto, sentido del humor y una relación con el agua que complica bastante su profesión. La atracción entre él y Tandy se desarrolla despacio, entre bromas y conversaciones en las que ambos parecen tener cierta afición por no decir las cosas demasiado claras. El romance encaja con el tono amable de la novela, aunque no siempre alcanza la chispa que podríamos esperar ya que hemos echado de menos algo de más profundidad emocional y que la relación posea un peso justificado además del de las pullas ingeniosas.
Pero claro, el humor que acompaña la trama suple con creces esta impresión nuestra. Y el juego que la novela hace con los cuentos tradicionales es excepcional. Los pretendientes al beso amoroso, siete príncipes de distintos reinos, no siempre responden a lo que se espera de ellos, y ahí encontramos algunas de las situaciones más divertidas. Para ello, la autora muestra un conocimiento amplio de los tropos del género y sabe como darles la vuelta.
Por otro lado, la autora no esconde su espacio para una visión más abierta de los roles de género y la diversidad, pero afortunadamente bien integrada en la narración sin que parezca un discurso.
Quizás hemos echado de menos conocer mejor el funcionamiento de la magia y las particularidades de los diferentes reinos. El universo tiene detalles interesantes, aunque algunos quedan apenas esbozados. También es cierto que no es la misión de la autora en la narración de lo quiere enseñarnos.
HECHIZADA ENTRE LIBROS sabe muy bien qué clase de experiencia quiere ofrecer y lo hace con éxito. No pretende competir con la fantasía épica ni convertir cada página en una carrera contrarreloj. Su mayor logro se encuentra en los personajes, el humor, las construcción de relaciones y esa sensación de refugio que transmite la librería, justo acorde con lo que se espera del libro, así que impecable, todo sea dicho.
Se trata de una lectura ideal para quienes disfrutan de los cuentos de hadas, los libros que hablan de libros y las historias en las que el mayor triunfo consiste en aprender a vivir de una manera que nos haga un poquito más felices, algo indispensable en nuestras vidas.
Y que una de las grandes enseñanzas de la obra y que nos permite interiorizar está en conocer la verdadera magia no esté en romper una maldición, conseguir un beso de película o conquistar un reino. Consiste en dejar de vivir según los planes de los demás y encontrar un lugar en el que, por fin, puedas ser tú mismo.
Muchas gracias al sello Océano Gran Travesía por facilitarme un ejemplar de prensa para que os comente mis impresiones, absolutamente sinceras, sobre esta novela.
Adquiere la obra AQUÍ
Si te ha gustado esta entrada y quieres estar al tanto de otras reseñas y novedades relacionadas con la literatura de fantasía, terror y ciencia ficción, además de otros espacios de cultura afines como cómics y adaptaciones de cine/tv, síguenos en X (antes Twitter) y también en nuestra cuenta de Instagram haciendo click en las imágenes siguientes:



