| Una conversación con el autor revela los secretos más oscuros y fascinantes detrás de una novela brutalmente medieval…. |


Ayer viernes 13 de febrero tuvo lugar en la Librería Gigamesh la presentación del libro ENTRE DOS FUEGOS de Christopher Buehlman, en el que estuvieron presentes el propio escritor, directamente desde Milán, la editora del sello Oz y del grupo Ático De Los Libros, Claudia Casanova, la traductora (perdonadme pero desconozco su nombre) y como presentador y conductor de la acto Antonio Torrubia, el librero del mal. Con el aforo completo desde hace semanas, todos los presentes y conectados en directo por YouTube tuvimos el placer de disfrutar de una conversación distendida con su autor, un escritor cuya trayectoria literaria está marcada por giros inesperados, reinvenciones creativas y una profunda pasión por la narrativa histórica y fantástica. Entre anécdotas personales, reflexiones sobre el oficio y detalles del proceso creativo, el encuentro permitió conocer tanto el origen de la novela como la evolución de su creador.
Buehlman comenzó explicando que su vínculo con las artes comenzó muy temprano. Desde los cinco o seis años participaba en programas escolares de teatro, lo que le hizo sentirse cómodo frente al público desde la infancia. Además de la interpretación, también cultivó otras formas de expresión artística como la pintura y la ilustración, siempre con un interés constante por contar historias.
Antes de convertirse en novelista de terror y fantasía oscura, el autor transitó por la poesía y la dramaturgia. Llegó incluso a escribir obras teatrales provocadoras y a participar activamente en el circuito de festivales renacentistas, donde desarrolló su faceta performativa y consolidó su presencia en entornos creativos alternativos.
Uno de los momentos más interesantes de la charla fue el relato del cambio de registro literario que marcó su carrera. Según explicó el propio autor, sus primeras novelas de terror no tuvieron el éxito esperado. De hecho, ENTRE DOS FUEGOS, hoy considerada una obra clave dentro de la fantasía oscura medieval pero etiquetada inicialmente como terror, fue inicialmente un fracaso comercial que llegó a estancar su trayectoria.
Ante esta situación, su agente le sugirió explorar la fantasía, un género que siempre había disfrutado como lector. El resultado fue una reinvención profesional que le permitió encontrar una voz narrativa más sólida y conectar con un público más amplio. Años más tarde, diversos factores como el éxito de otras obras suyas como EL LADRÓN DE LENGUA NEGRA, el interés creciente en redes sociales como Reddit y el contexto pandémico que despertó curiosidad por relatos ambientados en plagas históricas, impulsaron un redescubrimiento de ENTRE DOS FUEGOS, otorgándole una segunda vida editorial.
Ambientada en la Francia de 1348 durante la peste negra, la novela sigue a un grupo de personajes que emprenden un viaje peligroso y cargado de simbolismo. La obra mezcla elementos históricos rigurosos con componentes sobrenaturales y reflexiones morales, lo que ha llevado a clasificarla tanto como terror medieval como fantasía oscura.
Durante la presentación también se debatió sobre el auge reciente del grimdark y la fantasía oscura. Aunque el autor evitó teorizar sobre tendencias del mercado, sí expresó su entusiasmo por escribir dentro de ese tono narrativo y su satisfacción al ver el creciente interés del público.
Buehlman describió un método de trabajo que combina escritura e investigación de forma simultánea. En lugar de separar ambas fases, alterna jornadas de creación con sesiones intensivas de documentación histórica. El proceso completo de ENTRE DOS FUEGOS le llevó aproximadamente dos años.
Entre sus fuentes principales destacó A DISTANT MIRROR, un estudio histórico centrado en el siglo XIV, así como un atlas del París medieval que le permitió reconstruir con precisión la geografía urbana de la época. También viajó a Francia durante un mes para recorrer escenarios reales de la novela, como Aviñón y el Palacio Papal, experiencia que contribuyó a la verosimilitud de las descripciones.
La chispa narrativa surgió de un sencillo ejercicio creativo, en la que se imaginó una escena en la que varios hombres peligrosos se encuentran con una niña que necesita ayuda para enterrar a su padre muerto por la peste. A partir de ese conflicto inicial comenzó a desarrollarse la trama.
El autor se definió como un escritor “de brújula”, es decir, alguien que parte de ideas generales y deja que los personajes y la historia marquen el camino, en lugar de seguir un plan completamente estructurado desde el inicio.
Otro momento relevante de la conversación fue la reflexión sobre una escena polémica incluida en ediciones anteriores de la novela. El autor confesó que escribirla le resultó incómodo y que, tras leer las reacciones de lectores afectados por su contenido, decidió eliminarla en versiones posteriores. Este proceso de revisión evidenció su preocupación por el impacto emocional de la obra y su disposición a reconsiderar decisiones creativas.
La recta final de la presentación de ENTRE DOS FUEGOS estuvo marcada por un turno de preguntas cercano y variado, en el que los asistentes pudieron profundizar en las decisiones creativas del autor, Christopher Buehlman, así como compartir impresiones personales sobre su obra.
Una de las primeras preguntas abordó la representación de la Iglesia y del catolicismo en la novela. El autor explicó que no pretendía ofrecer una visión positiva ni negativa, sino recrear la mentalidad medieval aceptando sus creencias como una verdad dentro del universo narrativo. Según comentó, esa perspectiva histórica y mítica acaba derivando en una atmósfera de terror cósmico, ya que muchas de las criaturas y visiones religiosas medievales resultan inquietantes incluso para el lector contemporáneo.
El turno también incluyó intervenciones no estrictamente interrogativas. Una lectora destacó cómo, pese al cambio de ambientación y género respecto a otras obras del escritor, su estilo seguía siendo reconocible desde las primeras páginas. El comentario subrayó la importancia de la voz narrativa propia como elemento de cohesión entre proyectos muy diferentes.
Otro asistente preguntó por la posible inspiración de EL PARAÍSO PERDIDO. El autor reconoció una influencia mínima, especialmente en una escena final concreta relacionada con la caída de Lucifer, aunque aclaró que la mayor parte del imaginario demoníaco surgió de su propia creatividad más que de referencias directas.
La última cuestión giró en torno a las criaturas que aparecen en la novela. El escritor explicó que se inspiró de forma general en fuentes medievales, pero sin reproducir modelos específicos. Su objetivo fue capturar el espíritu y la estética de la época más que copiar imágenes concretas de manuscritos o tradiciones visuales.
El encuentro concluyó entre agradecimientos y aplausos, cerrando una sesión que permitió al público comprender mejor los fundamentos históricos, literarios y personales detrás de la novela.
Como conclusión, podemos afirmar que la rápida reimpresión de la novela y su relanzamiento internacional muestran cómo una obra inicialmente incomprendida puede encontrar, con el tiempo, su lugar entre lectores y críticos.
ENTRE DOS FUEGOS se ha convertido así en un ejemplo de perseverancia literaria, una historia que, al igual que sus personajes, atravesó dificultades antes de renacer con fuerza en el panorama actual de la fantasía oscura.
Puedes disfrutar de la entrevista completa a continuación:

