| Atrévete a entrar, pero prepárate porque salir con las ideas claras no está nada garantizado… |


Reseña de Y ENTONCES DESPERTÉ de Malcolm Devlin y publicada por Obscura Editorial (2026) | Ep. 13×018
Qué sorpresa tan enorme supone para un ávido lector encontrarse con obras que se salen de los esquemas habituales y gracias a ello sabes que tendrás su eco sonando en tu cabeza durante largo tiempo después de cerrar la última página. Es lo que estamos sintiendo en el momento de la redacción de esta reseña. Hoy hablamos de Y ENTONCES DESPERTÉ, una novela corta escrita por Malcolm Devlin y que acaba de publicar el sello Obscura Editorial. Hemos devorado esta historia, y no es exactamente porque el desarrollo interno sea especialmente atractivo. El motivo lo explicamos a continuación…
A primera vista, todo parece bastante familiar. El punto de partida sugiere una típica novela de apocalipsis zombi y a la que entramos con un brote, caos, violencia, supervivientes tratando de abrirse paso en un mundo que se desmorona. Pero aquí viene el primer giro, y no es pequeño, porque nada funciona exactamente como esperas. Y sabes que la confianza en el relato empieza a desmoronarse.
La historia se construye sobre narradores poco fiables, percepciones alteradas y una realidad que se resiste a quedarse quieta. Hay sangre, hay miedo, hay escenas que encajan con el imaginario del horror más clásico… pero todo está atravesado por una duda constante: ¿y si no es así? ¿Y si nunca lo fue?
Uno de los mayores aciertos del libro es precisamente la forma en que desmonta las expectativas del lector. Empiezas creyendo que estás ante una historia de monstruos… y terminas preguntándote si los monstruos somos nosotros. O peor incluso, y es si alguna vez hemos sabido distinguirlos.
El arranque puede resultar desconcertante. No es raro encontrarse retrocediendo páginas o intentando recomponer piezas que no terminan de encajar. Pero, curiosamente, esa confusión no es un defecto sino que es parte del diseño. La novela te coloca en la misma posición que sus personajes (esto es absolutamente brutal y estremecedor), obligándote a navegar una realidad fragmentada, incierta, profundamente inquietante. Y es entonces cuando llega el golpe.
Imagina que estás en tu rutina diaria y, de repente, todo el mundo a tu alrededor parece volverse violento, irracional, monstruoso. Actúas en consecuencia. Te defiendes. Huyes. Luchas. Sobrevives como puedes. Ahora imagina que, tiempo después, descubres que no había monstruos. Que la amenaza nunca fue externa. Que eras tú, o mejor dicho, tu percepción, la que estaba alterada. Que todo lo que hiciste… lo hiciste contra personas normales. Y es que esa idea, por sí sola, es más perturbadora que cualquier criatura putrefacta.
El verdadero terror aquí no está en lo físico, sino en lo psicológico. En la posibilidad de perder el control sobre tu propia mente. En no poder distinguir lo real de lo imaginado. En actuar con convicción… y descubrir después que estabas completamente equivocado. Es un miedo muy primario, muy humano. Porque, seamos sinceros, pocas cosas resultan tan aterradoras como la idea de dejar de confiar en uno mismo.
El protagonista es un “curado” que intenta reconstruir su identidad tras haber vivido bajo esa percepción distorsionada, y que supone el vehículo perfecto para explorar estas preguntas. Su voz es cercana, a ratos casi confesional, con un tono que mezcla lucidez, culpa y una especie de cansancio existencial. A través de él, la historia se despliega como una sesión de terapia colectiva, donde los recuerdos no son solo narrados, sino cuestionados constantemente.
Y en medio de todo eso aparece otro personaje que funciona como catalizador. alguien que empuja la historia hacia adelante, que obliga a mirar atrás, a enfrentarse a lo que ocurrió y a lo que quizá nunca ocurrió como se creía. Su relación introduce una dimensión inesperada, casi íntima, que aporta al conjunto un matiz emocional sorprendentemente potente. Porque sí, en el fondo, también hay algo parecido a una historia de amor aquí. No una convencional, claro, pero sí una que habla de fe, de lealtad y de seguir adelante incluso cuando todo lo demás se tambalea.
El estilo acompaña perfectamente esta propuesta. Es ágil, muy legible, con una prosa que no busca deslumbrar con artificios, pero que sabe exactamente cuándo apretar y cuándo soltar. Hay momentos de claridad casi poética que contrastan con pasajes más confusos, como si el propio lenguaje reflejara esa inestabilidad de la realidad. Y funciona.
Es cierto que a mitad de camino la historia parece frenar un poco su avance, pero para mi experiencia personal me ha servido para ir tratando de esclarecer lo leído anteriormente. Pero es que esas dudas, esos interrogantes de querer averiguar lo que esté pasando es lo que hace ir pasando páginas tras página a velocidad de vértigo.
Las revelaciones no solo sorprenden, sino que reconfiguran todo lo anterior. De repente, escenas que parecían claras adquieren un nuevo significado. Decisiones que parecían justificadas se vuelven devastadoras. Y lo que queda es una sensación difícil de sacudir.
Más allá del giro y del concepto, lo que realmente destaca es una reflexión muy afilada sobre el poder de las narrativas, de cómo construyen nuestra visión del mundo, cómo pueden dividirnos, manipularnos o incluso protegernos. En un contexto que recuerda inquietantemente a nuestra realidad reciente, con esta maldita polarización y desinformación, por lo que el libro acerca peligrosamente a gran parte de lo que estamos viviendo.
El final no ofrece respuestas fáciles, no te dice qué debes pensar. Pero sí te deja con preguntas incómodas: ¿en qué creemos realmente? ¿Por qué? ¿Y qué estaríamos dispuestos a hacer en nombre de esa creencia?
No es una lectura cómoda porque va a exigirte atención completa y confiar en tus dudas, si es que esto puede tener sentido. Es un libro tremendamente recomendable si quieres un libro que gire de una manera diferente a los tradicionales tropos vistos hasta ahora. Y eso, en el género del terror, es probablemente lo mejor que se puede decir de una historia.
Muchas gracias al sello Obscura Editorial por facilitarme un ejemplar de prensa para que os comente mis impresiones, absolutamente sinceras, sobre esta novela corta.
NOTA FINAL: 5/5

Adquiere la obra AQUÍ
Si te ha gustado esta entrada y quieres estar al tanto de otras reseñas y novedades relacionadas con la literatura de fantasía, terror y ciencia ficción, además de otros espacios de cultura afines como cómics y adaptaciones de cine/tv, síguenos en X (antes Twitter) y también en nuestra cuenta de Instagram haciendo click en las imágenes siguientes:


